Benjamín Péret

Antonin Artaud

Paul Eluard

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EL ESCOLAR PEREZOSO

Dice no con la cabeza pero
dice sí con el corazón,
dice sí a lo que quiere
dice no al profesor.

Esta de pié, lo interrogan,
le plantean todos los problemas,
de pronto estalla en carcajadas
y borra todo.

Los números y las palabras
los datos y los nombres
las frases y las trampas
y sin cuidarse de la furia del maestro
ni de los gritos de los niños prodigios
con tizas de colores
sobre el pizarrón del infortunio,
dibuja el rostro de la felicidad.

 


Nació en Neuilly-sur-Seine, en las afueras de París, el 4 de febrero de 1900, hijo de un actor frustrado, empleado de a ratos y en otros tantos desocupado, Jacques era el hijo del medio, entre, Jean y Pierre, quien luego sería cineasta. A los 15 años, cuando comenzaba la primera guerra mundial, abandona el colegio y se emplea en un bazar, y empieza una vida de bohemio. En 1925 se incorporó al famoso grupo surrealista de París, aun que luego terminó siendo, junto con Paul Eluard y Antonin Artaud, uno de los grandes desertores de ese movimiento. Cuando el nazismo alcanzó el poder en Alemania, escribió la pieza Actualidades, un manifiesto contra el facismo en la que él mismo interpretaba a Adolf Hitler. En 1938 pasa un año en Estados Unidos y a su regreso escribe guiones para Marcel Carné, cuando estalla la segunda guerra mundial, esconde en su estudio a varios amigos amenazados, quienes continuan trabajando con él en secreto. Cuando cumple 43 años conoce a la mujer que lo acompañará el resto de su vida, Janine, y tres años después nace Michèle, su única hija. Hacia el fin de la guerra publica Palabras, su obra más perfecta y a la vez la más exitosa, sólo la primera edición vendió 300 mil ejemplares y fue traducida a casi todos los idiomas del mundo. Sus poemas fueron muy populares entre los jóvenes de la posguerra. Tambien se constituyó en uno de los guionistas franceses más importantes de la época. Además compuso las letras de varias canciones. Por medio de palabras y sensaciones que todos pueden entender, su temática desplegó un ataque a las injusticias y a los pesares que sufría su pueblo, denunciando la violencia que implicaba la exclusión social. Anticlerical confeso, anticonformista, irreverente, con un humor negro de una transparencia asombrosa, Prévert vivió para no callar. Sus ultimos años los dedicó a escribir cuentos infantiles. Murió de un cancer de pulmón el 11 de abril de 1977 en su casa de Omonville-la-Petite, acompañado por su mujer, Janine.